
Hace unos años me invitaron a visitar un lugar donde supuestamente se aparecía la Virgen a una vidente, el lugar se encuentra en la localidad madrileña de San Lorenzo del Escorial.
Como no tenia otra cosa que hacer y como estas cosillas de apariciones, fantasmas, creencias, mitos y similares siempre me han parecido interesantes, allá que nos fuimos.
La experiencia la verdad sea dicha no fue nada que no conociera de otras manifestaciones de culto popular, por llamarlo de algún modo.
En resumen, muchas personas que deseaban con gran intensidad el que la Virgen apareciera, que se viera algo, que se olieran las rosas y el incienso místico.
Yo no vi nada que se saliera de lo normal, no olí nada que no fueran los olores normales y por supuesto que no me dio por mirar al sol y provocarme una quemadura en la retina.
Hoy me he enterado que ha sido admitida a trámite una querella criminal en el juzgado nº 4 de San Lorenzo del Escorial por la asociación de víctimas de las supuestas apariciones del Escorial.
Y sinceramente me alegro, ya va siendo hora que estas cosas se denuncien, porque parece ser que en realidad el aroma que reina en el sitio no es el de las rosas ni el de las fragancias del paraíso, mas bien es el hedor de la podredumbre que desgraciadamente no es percibido porque el deseo de ver algo especial o la esperanza de ser agraciado con una curación milagrosa embota la nariz.
No se que tipo de entidad se aparece allí, no sé si solamente es una invención, pero pienso que mala cosa debe ser cuando en lugar de dar armonía interior y paz espiritual, las supuestas apariciones generan dolor, angustia y sufrimiento.