
Dicen las leyendas que rondan el mundo esotérico de verdad, no el de los 902 y tarotistas de mercadillo, que en ocasiones se necesita tener una vía de comunicación con las zonas oscuras donde el Príncipe de las Tinieblas tiene su señorío.
La sabiduría popular, que mas que sabiduría es necedad en la mayoría de las ocasiones y que tiene su máximo exponente en los refranes, parece que en esto está de acuerdo con esas leyendas, hay un refrán que dice: Hay que ponerle una vela a Dios y dos al Diablo.
De este refrán existen variaciones , en ocasiones se dice que hay que ponerle dos velas a Dios y una al Diablo o una a cada uno no se vayan a sentir molestos por sentirse de menos e interfieran en la labor.
Sin embargo hay una manera mas directa de pedir audiencia ante los mas poderosos seres del mundo invisible.
A Dios, según sea la religión de cada uno se le invoca con la oración y las ofrendas adecuadas en las iglesias o templos; al Demonio también se le pude invocar pero las oraciones o invocaciones usadas son muy poco conocidas, lo mismo que los ritos adecuados. Variaciones sobre este tema en los Grimorios hay muchas.
La convocatoria al Príncipe de los Avernos que aparece en el "Gran Grimorio” y en el "Dragón Rojo" y que ha sido alterada en las sucesivas reimpresiones es la siguiente en la forma íntegra y completa que aparece en el libro del doctor José Luis Barceló "Magia Negra en el sigo XX":
Pero Adonai Eloim, Adonai Jehova, Adonay Sabaoht, Metraton, on agla, Adonai, Mathon, verbum Pythonicum, misterium salamandrae, conventus sylphorum, antra gnomorum, daemonia coeli, gad, almousin, gibor, Jehosua, Evam, Zariatnatmik, veni, veni, veni,.
Fórmula esta que en opinión de los entendidos no es conveniente usar de forma irresponsable por los riesgos que conlleva.
Otra fórmula según el famoso Pedro de Apolonio es llamada: "Grande y suprema llamada el Príncipe Soberano de las Tinieblas" y es como sigue:
¡Hemen etan! ¡Hemen etan! ¡Hemen Etan! El ati titeip azla hin teu minosel vay achadon vay vaa eye aaa eie exe a el el el a ¡hg! ¡Hau!¡Hau!¡Hau!¡Va! ¡Va! ¡Va!¡Chavajoth! Aie saraye aie Saraye, aie Saraye ¡Pero Elohym archima, rabur, bathas super abrac ruens superveniens! ¡Abeor super aberer! ¡havajot! Impero tibi per claven salomonis et nomen magnum semhamphoras.
Si todo ha salido bien, si se han observado los ritos correctamente y su Majestad Infernal está de humor o simplemente le ha caído en gracia el que le ha llamado, se dice que aparecerá acompañado de fuerte viento y lo que viene después ya es otro cantar.